Qué no funciona
La validación es extremadamente débil. Confundís "estarían dispuestos a usarlo" con un compromiso de pago real. No tenés una idea clara de quién es el cliente que paga (docente vs. centro) ni cómo vas a llegar a ellos.
La validación es extremadamente débil. Confundís "estarían dispuestos a usarlo" con un compromiso de pago real. No tenés una idea clara de quién es el cliente que paga (docente vs. centro) ni cómo vas a llegar a ellos.
El principal riesgo es el go-to-market. Creés que un buen producto se vende solo y que los docentes convencerán a las administraciones. La realidad de la venta a centros educativos es brutalmente más compleja y depende de contratos, burocracia e inercia, no solo de que a un profesor le guste tu herramienta.
¿Estás resolviendo un problema de 10 euros que paga un individuo o un problema de 10.000 euros que paga una institución? Tu producto, estrategia de venta y supervivencia dependen de esa respuesta.
enés una solución técnica para un problema que parece real, pero no validaste el modelo de negocio. Estás volando a ciegas en los dos aspectos más críticos: quién te va a pagar y cómo vas a conseguir que lo haga. Es una receta para construir un producto que nadie compra.
El problema es claro y el dolor del 30% del tiempo lectivo es significativo. Hay una base sólida acá.
La solución para el docente se entiende, pero la propuesta de valor para el comprador final (el centro o la consejería) es difusa.
Tu duda sobre la infraestructura y la falta de validación económica me hacen cuestionar tu capacidad para navegar la complejidad del negocio más allá del código.
Tu plan se basa en regalar el producto y esperar que los docentes hagan la venta. Eso no es una estrategia, es un deseo.
Afirmar que "nadie más lo hace" es una ventaja débil. La verdadera barrera son los contratos existentes y las relaciones comerciales, donde no tenés nada.
Cero validación de pago. Las entrevistas sin un compromiso económico claro no son una señal de mercado real.